Procedencia del despido objetivo, existiendo vacantes en la empresa

Se analiza en la STS 31-1-2018 (Rc 1990/16)  un complejo e interesante supuesto en el que, sintéticamente relatado, se produce la extinción
de un contrato de trabajo por causas productivas y organizativas, como consecuencia de la rescisión de una contrata, no obstante tener la trabajadora suscrito contrato indefinido con
anterioridad y con independencia de la adscripción a la contrata en la que prestaba servicios al tiempo del despido, y ser pacífico que la empresa tenía suscritas varias contratas en el
momento de la extinción del contrato. Con este panorama, el debate giró, básicamente, sobre la necesidad o no de acreditar, por parte de la empresa que extingue los contratos, la
imposibilidad de recolocar al trabajador despedido, a lo que la sentencia anotada da una respuesta negativa de conformidad con la doctrina de la Sala que ha sido constante en la
negación de tal exigencia ya que el art. 52.c) ET no impone al empresario la obligación de  agotar todas las posibilidades de acomodo del trabajador en la empresa, ni viene aquél
obligado, antes de hacer efectivo el despido, a destinar al empleado en otro puesto vacante de la misma. En conclusión, la amortización de las plazas por causas ajenas a la voluntad
del empleador, constituye una causa objetiva justificativa del despido, sin que el hecho de existir vacantes en la empresa, determine la declaración de improcedencia del despido